BLANCO ROTO • ÁBREGO TEATRO

VIERNES, 27 DE AGOSTO, A LAS 22:00 H. – NOJA • PALACIO DE ALBAICÍN

PÚBLICO: ADULTO
INTÉRPRETES: PABLO ESCOBEDO, ANTONIO FERNÁNDEZ
DIRECCIÓN: PATI DOMENECH
DURACIÓN: 60’

Una de las formas dramáticas sobre las que menos se ha teorizado en las últimas décadas ha sido sin duda el teatro documental. A menudo confundido con lo que ha dado en llamarse “docudrama”, que es sin embargo un término más bien televisivo, esta corriente ha sido prácticamente olvidada en los tratados teatrales recientes. En algunos países europeos su seguimiento ha sido algo mayor gracias sobre todo al nombre de Erwin Piscator y la tradición ha continuado de la mano de dramaturgos como Peter Weiss en Alemania. Nuestra propuesta trata de recuperar del olvido la corriente dramática documental y para ello hemos utilizado sus principales características.

UN RELATO SOBRE LA MEMORIA EL OLVIDO Y LA AUSENCIA. Blanco Roto es un ejercicio sobre la memoria, sobre el silencio, sobre la ausencia. Porque el olvido es precisamente eso, ausencia de todo. Dos intérpretes serán los encargados de iniciar este viaje, este recorrido por diversos personajes y escenarios; pero con un denominador común: la memoria y/o la ausencia de ella. Porque la memoria y el olvido no entienden de bandos. Tan solo de personas, de ausencias y de palabras sin cerrar. No pretende ser un texto aleccionador ni político, a pesar de tratar un tema tan sensible y tan politizado como el de los muertos y las guerras. El objetivo es dar voz a los que ya no la tienen; homenaje, paz y reposo para buscadores y buscados. ¿Y por qué Blanco Roto? El título de la obra hace referencia a este tipo de color blanco, llamado roto, sucio o blanco hueso; jugando con el concepto de la ruptura del recuerdo, y refiriéndose a los huesos también de una manera específica. Pues los huesos también son protagonistas de esta historia. La estructura de la obra se aleja de la dramaturgia tradicional, obedeciendo a un relato en cuadros independientes, como escenas separadas que guardan relación conformando un todo. Lo onírico y lo realista se cogen de la mano, el texto se irá tejiendo a través de monólogos testimoniales, humor negro, coreografías, epístolas e incluso lenguaje científico. Los personajes irán entrelazándose en la historia, en un juego interpretativo constante: alguien que busca, alguien que quiere olvidar, alguien que no puede recordar, alguien que entierra, alguien que desentierra, alguien que mata, alguien que muere… Un montaje sobrio, poético. Una idea que intenta bucear sobre el pasado, el futuro; lo que permanece y lo que quedará sepultado por el olvido.

ENTRADA GRATUITA
Reserva de entradas en las taquillas del Palacio de Albaicín. 24 h antes de cada función.